miércoles, 8 de marzo de 2017

A propósito del Día Internacional de la Mujer

La mayoría de las mujeres prefieren trabajar y gran parte de los hombres están de acuerdo 

Un nuevo e histórico informe muestra claramente que las preocupaciones relacionadas con la igualdad de género y un mejor equilibrio entre la vida familiar y profesional tienen resonancia en todo el mundo.



GINEBRA / WASHINGTON (OIT Noticias – Gallup) – El informe OIT-Gallup “Hacia un futuro mejor para las mujeres en el trabajo: la opinión de las mujeres y de los hombres ” (Towards a better future for women and work: Voices of women and men ), presenta por primera vez un balance de los comportamientos y las actitudes de las mujeres y los hombres en relación a las mujeres en el trabajo. Los resultados provienen de la Encuesta Mundial Gallup que fue realizada en 142 países y territorios y entrevistó a casi 149.000 adultos. Es representativa de más de 99 por ciento de la población adulta mundial.

Las conclusiones son reveladoras: un total del 70 por ciento de las mujeres y una proporción similar de 66 por ciento de los hombres, preferirían que las mujeres tuviesen un empleo remunerado. Estas cifras equivalen a más del doble del porcentaje de quienes prefieren que las mujeres se queden en el hogar. En todo el mundo, las mujeres preferirían trabajar en empleos remunerados (29 por ciento)1  o estar en situaciones que les permitiesen trabajar y cuidar de sus familias (41 por ciento), según el informe conjunto OIT-Gallup. Sólo 27 por ciento de las mujeres desea permanecer en el hogar.

El 70 por ciento de mujeres que quisiera tener un empleo remunerado incluye en particular una mayoría de mujeres que actualmente no forman parte de la fuerza de trabajo2 . Aún más importante, esto es cierto en casi todas las regiones del mundo, incluso en diversas regiones donde la tasa de participación de las mujeres en la fuerza de trabajo es tradicionalmente baja, como en los Estados y territorios Árabes.

Los puntos de vista de las mujeres y de los hombres convergen


El informe también señala que las opiniones de los hombres son muy similares a la de las mujeres en la mayoría de los casos. 

Al 28 por ciento de los hombres le gustaría que las mujeres de su familia tuviesen empleos remuneraros, 29 por ciento quisiera que se quedaran en casa y 38 por ciento preferirían que pudiesen trabajar y cuidar del hogar. A nivel mundial, es más probable que las mujeres que trabajan a tiempo completo para un empleador (más de 30 horas a la semana, según la definición de Gallup) prefieran situaciones que les permitan conciliar el trabajo con las obligaciones de la familia/el hogar. Las mujeres y los hombres con niveles de educación más altos son más propensos a preferir que las mujeres trabajen en empleos remunerados y proporcionen cuidado.

“Esta encuesta muestra con claridad que la mayoría de las mujeres y de los hombres de todo el mundo prefieren que las mujeres tengan empleos remunerados. Las políticas de apoyo a la familia, que permiten que las mujeres permanezcan en el empleo remunerado y progresen profesionalmente estimulando a los hombres a asumir el justo porcentaje de responsabilidad en el trabajo de cuidado, son indispensables para alcanzar la igualdad de género en el trabajo”, declaró Guy Ryder, Director General de la OIT.

Además de sondear las preferencias sobre las mujeres y el trabajo, a las personas encuestadas se les preguntó si era aceptable que las mujeres de su familia tuviesen empleos remunerados. Las mujeres eran más propensas a considerar el empleo remunerado completamente aceptable (83 por ciento), mientras que la proporción de hombres fue un poco inferior (77 por ciento).

Las familias desempeñan un papel importante en la formación de estas actitudes: en los hogares donde no es aceptable que las mujeres trabajen fuera del hogar, alrededor de una de cada tres mujeres desearía tener un empleo remunerado. A nivel mundial, es probable que los adultos sean un poco menos favorables a aceptar que las mujeres de sus familias trabajen fuera del hogar cuando en la familia hay niños menores de 15 años.
¿Qué opinan las personas acerca de las mujeres y el trabajo? 



Equilibrio trabajo-familia


Sin embargo, conciliar el trabajo con el cuidado de la familia representa un importante desafío para las mujeres que trabajan en todo el mundo. De hecho, tanto las mujeres como los hombres en la gran mayoría de los países y territorios encuestados mencionaron “el equilibrio entre el trabajo y la familia” como uno de los principales problemas que enfrentan las mujeres que tienen empleos remunerados.

Otras cuestiones como el trato injusto, los abusos, el acoso en el lugar de trabajo, la falta de empleos bien renumerados y la desigualdad salarial, también figuran entre los principales problemas en diversas regiones del mundo.

En África Subsahariana, por ejemplo, el número de personas que menciona motivaciones que pertenecen a la categoría de respuesta “trato injusto/discriminación” en el lugar de trabajo (19 por ciento) es casi igual al que menciona el “equilibrio trabajo-familia” (18 por ciento). En Europa del Norte, Meridional y Occidental, un número mayor menciona el equilibrio trabajo-familia, pero la igualdad salarial también es considerado un importante desafío.

En América del Norte, es más probable que las personas citen la desigualdad salarial (30 por ciento), seguido por el equilibrio trabajo-familia (16 por ciento) y el trato injusto/discriminación (15 por ciento). En África del Norte, África Subsahariana y los Estados Árabes, “los miembros de la familia no aprueban que las mujeres trabajen” figura entre los cinco obstáculos más mencionados que enfrentan las mujeres trabajadoras.

Los factores que las mujeres perciben como obstáculos a los cuales las mujeres trabajadoras tienen que hacer frente cambian en función de la edad. Es más probable que las mujeres jóvenes entre 15 y 29 años mencionen el trato injusto, el abuso y el acoso en el trabajo que las mujeres mayores. Por otra parte, las mujeres de entre 30 y 44 años están más propensas que las de otros grupos de edad a mencionar la falta de servicios de cuidado asequible para sus niños y familias. A medida que las mujeres avanzan en edad, es más probable que mencionen la diferencia de remuneración en relación a los hombres.

Los ingresos y el empleo de la mujer: ¿hemos progresado en la igualdad?

A nivel mundial, la mayoría de las mujeres empleadas dice que su salario es una contribución importante al ingreso del hogar (30 por ciento) o es la fuente principal (26 por ciento). Pero los hombres son todavía más propensos a declarar que ellos proveen la fuente principal de ingresos dentro del hogar.

No obstante, entre las mujeres y los hombres empleados con niveles de educación más altos, la disparidad en relación a su contribución al ingreso familiar es menor.

A escala mundial, las mujeres y los hombres comparten opiniones similares sobre las oportunidades de empleo de las mujeres. El informe constató que, si una mujer tiene un nivel de educación y experiencia similar a la de un hombre, las mujeres y los hombres de todo el mundo están más propensos a decir que ella tiene la misma oportunidad de encontrar un buen empleo en la ciudad o la región donde vive. En todo el mundo, 25 por ciento de las mujeres y 29 por ciento de los hombres dicen que las mujeres tienen mejores oportunidades de encontrar un buen empleo. No obstante, la evidencia muestra la existente desigualdad de género en los mercados laborales de todo el mundo.

Estas actitudes, sin embargo, varían de una región a otra, y mucho en función del nivel de estudios y de participación en la fuerza de trabajo. América del Norte, por ejemplo, lidera otras regiones en términos de la percepción de igualdad de oportunidades. En esta región, la mayoría (55 por ciento) dijo que una mujer con calificaciones similares a las de un hombre tiene la misma oportunidad de encontrar un buen empleo. Los hombres (60 por ciento) están más propensos que las mujeres (50 ciento) a percibirlo de esta manera.

Por otra parte, Europa del Norte, Occidental y del Sur así como Europa Oriental, lidera otras regiones en términos de percibir peores oportunidades para las mujeres que tienen experiencia y cualificaciones similares a los hombres.

En todo el mundo, mientras más alto es el nivel educativo de las mujeres, es menos probable que perciban mejores oportunidades en el mercado de trabajo para las mujeres que tienen las mismas cualificaciones que los hombres. La opinión de los hombres no varía mucho según su nivel de estudios.

“El mundo debe promover la igualdad de género y empoderar a las mujeres en el trabajo. No sólo en beneficio de las mujeres, sino para el bien de toda la humanidad”, declaró Jim Clifton, Director Ejecutivo de Gallup.

jueves, 15 de septiembre de 2016


Firman el acuerdo de indemnización para las víctimas del incendio de la fábrica Ali Enterprises, en Pakistán

La OIT contribuyó al logro de un acuerdo de indemnización para las víctimas del incendio de la fábrica textil Ali Entreprises, que ocurrió en 2012 en Baldia, Karachi.

GINEBRA (OIT Noticias) – Un acuerdo de indemnización de un importe superior a cinco millones de dólares fue concertado para compensar la pérdida de ingresos, la atención médica y paramédica, así como la rehabilitación de las víctimas de uno de los peores accidentes industriales que se han registrado en Pakistán.  El acuerdo es el resultado de las consultas organizadas y coordinas por la OIT durante una reciente misión en Pakistán, del 25 de julio al 5 de agosto .
Este trágico incendio, que ocurrió en la fábrica Ali Entrepises en Baldia, Karachi el 11 de septiembre 2012, causó la muerte de más de 255 trabajadores y 55 otras personas resultaron lesionadas a causa del accidente.

Por solicitud del Ministerio Federal para el Desarrollo Económico de Alemania (BMZ)  y del Ministerio de pakistaníes en el exterior y desarrollo de recursos humanos de Pakistán, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) facilitó las discusiones entre el distribuidor KiK, el sindicato mundial IndustriALL y la Campaña Ropa Limpia desde mayo 2016, a fin de llegar al acuerdo de indemnización en conformidad con el Convenio sobre las prestaciones en caso de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, 1964 (núm. 121) .

Las víctimas del incendio de Ali Entreprises han recibido pagos de los regímenes públicos de seguridad social de Pakistán a fin de compensar su pérdida de ingresos y sus necesidades de atención médica como está previsto en la ley de seguridad social de los salarios de la provincia de Sindh. KiK , que era el principal cliente de Ali Entreprises, ya había pagado un millón de dólares por indemnización de urgencia en diciembre 2012.

Como resultado de las recientes discusiones, KiK acordó de manera voluntaria pagar otros 5,15 millones de dólares para financiar el déficit y completar las prestaciones legales que la Institución de seguridad social de la provincia Sindh adeudaba a fin de responder a las exigencias del Convenio 121 .

Todas las partes están satisfechas del acuerdo y esperan proseguir la colaboración a nivel nacional en el marco de un proceso tripartido más uno para financiar los pagos periódicos adicionales a las víctimas a partir de comienzos de 2017.

Al mismo tiempo, las partes interesadas hicieron un llamado a favor del fortalecimiento de los mecanismos de seguridad social en Pakistán y de la imperiosa necesidad de mejorar los procedimientos de seguridad y de inspección de las fábricas de la confección, así como el cumplimiento de las leyes en materia de seguridad social a fin de evitar que se repitan tales tragedias.

El incendio en la fábrica Ali Entreprises en Baldia, Pakistán, representa uno de los accidentes más mortales del sector de la confección, junto a otros como el colapso del edificio Rana Plaza y el incendio en la fábrica Tazreen en Bangladesh.

Gerd Müller, ministro Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, declaró: “Nuestra asociación textil está cambiando las cosas, y lo está haciendo de una manera completamente innovadora. Lo que no fue posible en cuatro años de controversias entre las partes, fue alcanzado gracias a nuestro trabajo de mediación y proporcionará una asistencia tangible a las víctimas y a las familias que perdieron un ser querido por el terrible incendio de la fábrica textil Ali Entreprises en Pakistán. En otras palabras, las normas medioambientales y sociales que juntos elaboramos no son sólo un pedazo de papel, sino que están produciendo mejoras concretas en las condiciones de vida y de trabajo de los trabajadores de la confección en el terreno”. 

Las buenas prácticas en el mundo del trabajo aportan beneficios continuos tanto a los empleadores como a los trabajadores."
Gilbert Houngbo, Director General Adjunto de la OIT
Gilbert Houngbo, Director General Adjunto de la OIT, agregó: “Es motivo de satisfacción que la OIT haya facilitado la conclusión de las prolongadas discusiones sobre la indemnización de los trabajadores afectados por el incendio en la fábrica Ali Entreprises. La OIT considera que son necesarias nuevas inversiones significativas para mejorar la situación de los trabajadores en Pakistán en la confección y en otros sectores, que incluye el acceso efectivo a las prestaciones en caso de accidentes en el trabajo. Reiteramos que las buenas prácticas en el mundo del trabajo aportan beneficios continuos tanto a los empleadores como a los trabajadores. La OIT desea agradecer a todas las partes por su enfoque colaborativo y constructivo en la materia”.

Patrick Zahn, Director Ejecutivo de KiK Textilien und Nonfood GmbH, declaró: “Celebramos que todas las partes involucradas a nivel internacional finalmente hayan llegado a un acuerdo que beneficiará a todas las personas afectadas por el incendio de la fábrica Ali Entreprises. Con nuestra contribución económica, hemos asumido voluntariamente nuestra responsabilidad de ayudar a las víctimas más allá de las exigencias nacionales. Esto es realmente importante para nosotros. Agradecemos a todos los que nos apoyaron a lo largo de los últimos meses y años, entre ellos el ministerio de Cooperación y Desarrollo Económico que permitió que las discusiones fuesen constructivas en el marco de nuestra Asociación para textiles sostenibles. Estamos especialmente agradecidos con la OIT por su investigación en profundidad y sus recomendaciones para armonizar las diversas expectativas”.

Jyrki Raina, Secretario General del Sindicato Mundial IndustriALL, declaró: “Finalmente, en vísperas del cuarto aniversario del incendio en la fábrica Ali Entreprises, los supervivientes heridos y las familias de los trabajadores que perdieron la vida en el incendio pueden esperar una indemnización apropiada. Felicitamos a KiK por haber aceptado financiar las indemnizaciones que responden a las normas internacionales y agradecemos a todas las partes que realizaron un arduo trabajo para llegar a este acuerdo. Ahora debemos luchar en pro de una industria de la confección más segura en Pakistán a fin que esta tragedia no se repita nunca más”.

Ineke Zeldenrust, Coordinadora internacional de la Campaña Ropa Limpia, declaró: “Celebramos este acuerdo que garantizará el pago directo de las indemnizaciones a aquellos que sufrieron enormes pérdidas como consecuencia de esta catástrofe. Este acuerdo fue negociado con el apoyo de las organizaciones pakistaníes que aportaron una ayuda directa a las familias de aquellos que murieron y a los sobrevivientes del incendio. Aprovechamos esta oportunidad para rendir homenaje a su valentía y su fuerza en su lucha continua por la justicia”.

Fuente: http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_521929/lang--es/index.htm

miércoles, 7 de septiembre de 2016




Los estandares de seguridad OSHA's mas incumplidos y las empresas con las multas mas costosas de Estados Unidos
La edición electrónica de la revista norteamericana Safety and Health publicó el día 25 de noviembre del 2013 la lista de reglamentos de seguridad y salud más incumplidos en el último año, así como la lista de las mayores multas impuestas en el mismo período y, como complemento, el ranking histórico de las mayores multas impuestas por OSHA.
Entre los reglamentos el más incumplido es el de trabajos en altura, que prescribe en qué circunstancias deben emplearse medidas preventivas en los trabajos en altura y el tipo de ellas que deben utilizarse. En el último año se han registrado 8.241 infracciones.
En segundo lugar se encuentra el reglamento de comunicación de riesgos, que trata de los riesgos químicos en el lugar de trabajo y de cómo debe informarse a los trabajadores acerca de los mismos. Registró 6.156 infracciones.
El tercer lugar lo ocupó el reglamento de andamios, que registró 5.423 infracciones. Tras él se situó el reglamento de protección respiratoria, seguido del de conexionado eléctrico de equipos¸ del de equipos de transporte industriales (que cubre, entre otros equipos, las carretillas elevadoras), el de escaleras, el deconsignación de equipos, el de instalaciones eléctricas y el de protección de máquinas, con 2.701 infracciones.
En el "campeonato" anual de multas el primer lugar lo ocupó la empresa siderúrgica Republic Steel, de Canton (Ohio), que inspeccionada después de una denuncia del sindicato United Steelworkers, fue encontrada culpable de una veintena de infracciones. La sanción propuesta (cabe recurso y negociación) fue de 1,14 millones de dólares.
El segundo lugar lo ocupó la empresa Ball Aerosol and Specialty Container de Hubbard (Ohio), un fabricante de contenedores metálicos que, inspeccionada también después de una denuncia de los trabajadores, fue encontrada culpable de más de una docena de infracciones graves. La propuesta de sanción fue de 589.000 dólares.
En el campeonato histórico el ganador destacado es British Petroleum, que en el año 2009 recibió una multa de 81,34 millones de dólares por el incumplimiento de las medidas preventivas que se comprometió a adoptar después de una explosión ocurrida en una refinería de la empresa situada en Texas City en la que fallecieron 15 trabajadores. Por el accidente ya había sido sancionada con 21,36 millones de dólares, que es la segunda mayor sanción histórica. .
El segundo lugar lo ocupa un conglomerado de empresas de construcción y mantenimiento encabezado por O&G Industries que en el año 2010 recibieron una sanción conjunta de 16,6 millones de dólares después de una explosión de gas ocurrida en una empresa.
Fuente: Safety&Health


jueves, 11 de agosto de 2016


Confirmados algunos riesgos específicos del trabajo nocturno.

Según un estudio publicado en Francia por la ANSES


Continuamos publicando estudios recientes acerca de las consecuencias del trabajo nocturno. En esta oportunidad les traemos los resultados de un estudio realizado por un agencia gubernamental de Francia.

La ANSES (Agence nationale de sécurité sanitaire de l’alimentation, de l’environnement et du travail) un organismo científico francés ha publicado los resultados de su evaluación de los riesgos para la salud de los trabajadores expuestos a horarios atípicos, en particular el trabajo nocturno, regular o no.
Se han detectado riesgos de trastornos del sueño, trastornos metabólicos, riesgos cancerígenos, de trastornos cardiovasculares y de problemas psicológicos entre los trabajadores implicados, aunque no todos con el mismo nivel de certeza.

Los efectos sobre la somnolencia, la calidad del sueño y la reducción el tiempo total de sueño y el síndrome metabólico se consideran probados.
Los efectos sobre la salud psíquica, las habilidades cognitivas, la obesidad y el sobrepeso, la diabetes tipo 2 y las enfermedades coronarias se consideran probables.
Los efectos sobre las dislipemias (concentraciones demasiado elevadas de lípidos en sangre, la hipertensión arterial y los accidentes cerebro vasculares se consideran posibles.
Respecto al cáncer, se concluye un efecto probable del trabajo nocturno sobre el riesgo de cáncer, en particular del cáncer de mama, que estaría asociado al la perturbación de los ciclos biológicos.
En sus conclusiones, la Agencia considera que la introducción del trabajo nocturno puede estar justificada para garantizar las situaciones que requieren los servicios de interés social o la continuidad de la actividad económica. Sin embargo, se recomiendan modos de optimización de organización del trabajo nocturno, con el fin de minimizar el impacto en las vidas profesionales y personales de los empleados. Se hace hincapié en que cualquier actuación que reduzca la desincronización de los ritmos biológicos y la falta de sueño es favorable a priori.
Fuente: Inforisque

lunes, 8 de agosto de 2016



Cinco años después del accidente de Fukushima. Dos versiones de la misma tragedia. (Visión 2).


Cumplidos el pasado Marzo, cinco años de la Explosión de la central nuclear japonesa de Fukushima, ocurrido el 11 de marzo de 2011 a consecuencia de un sismo de una magnitud brutal y el posterior tsunami que se generó en el mar y que ocasionó la ruptura de los sistemas de refrigeración de la central. Hemos querido presentar dos versiones de la misma tragedia, la primera una visión optimista que muestra como la radiación a disminuido en toda la zona tras cinco años. La otra muestra como están padeciendo las madres y familias cuyos hijos estuvieron expuestos a la radiación aun a 50 kilómetros de la central nuclear. En esta entrada la presentamos la segunda Visión.


«Cuando ocurrió el desastre, no pude abandonar la ciudad. Ahora me preocupan las hemorragias nasales de mi hija. Se le ha diagnosticado un quiste cervical en la garganta. Cuando llora, le duele tanto que no puede respirar bien». Makiko, la madre de una niña de seis años, se desespera al relatar los problemas de salud que sigue padeciendo su hija en Koriyama, una ciudad 50 kilómetros al sur de la central nuclear de Fukushima.
El testimonio de Makiko es tan sólo uno de los muchos que escucha todos los días Naoya Kawakami, un sacerdote de la Iglesia Unida de Cristo de Japón que ha creado una ONG en Koriyama para dar apoyo económico y psicológico a las madres con hijos afectados por la secuelas de la catástrofe nuclear. Cinco años después del tsunami que arrasó la central de Fukushima, Kawakami ha documentado los casos de unos 600 niños que han sufrido y continúan padeciendo los espeluznantes efectos de la radiactividad: cáncer de tiroides, hemorragias nasales, dolores de cabeza, erupciones cutáneas, ojos hundidos, heces negras...
Una mañana del pasado mes de febrero, esta periodista acompañó a Kawakami mientras atendía a un grupo de las llamadas madres de Fukushima, (3a in Koriyama). Una pequeña sala de apenas 10 tatamis, llena de juguetes de madera y un pequeño piano, en la que se oía la voz suave y tranquila del pastor, un hombre de poco más de 40 años. Frente a él había sentadas cinco o seis mujeres de edades comprendidas entre los treinta y pocos y los cuarenta y muchos, a las que se les relajaba la expresión del rostro oyendo lo que les decía Kawakami. Todas ellas parecían petrificadas y tensas: un reflejo natural de cinco años de penurias y sufrimientos.
«Cuando sucedió el accidente, mi hijo formaba parte de una banda de música después del colegio. Sufrió una hemorragia nasal tan terrible que gastó una caja entera de pañuelos de papel. Ahora, cuando se va al colegio andando, le sangra la nariz. Las hemorragias nasales son tan intensas que le he pedido que abandone la banda de música», se lamenta Makiko, madre de una niño de 13 años en Koriyama. «Desde 2012, mi hija mayor empezó a sufrir una extraña enfermedad de la piel, se le vuelve de color rojo y morado. Le duele y le escuece al mismo tiempo. Aparece y desaparece», relata por su parte Yukie, madre de otra niña de seis años.
Cada vez que una de estas mujeres explica la historia de sus hijos, las lágrimas ruedan por sus mejillas. Lágrimas que han sido contenidas y reprimidas durante mucho tiempo, pero que gracias al alivio que les proporciona estar frente al pastor, caen silenciosamente, sin hacer ruido. «Durante el desastre, mi marido no me permitió abandonar la ciudad con mi hija. Ahora mi hija tiene un quiste y yo tengo un quiste y un tumor en la tiroides», cuenta Yuko, madre de una niña de ocho años.

Incidencia elevada de cáncer en niños 

El pastor Naoya Kawakami atiende a varias 'madres de Fukushima' en su ONG de Koriyama.  

Entre todas las ciudades de la prefectura de Fukushima, Koriyama alberga la mayor población de niños con cáncer de tiroides confirmado y de casos sospechosos, según los resultados del primer y segundo estudio oficial de seguimiento de la función tiroidea realizados en 2014 y 2015. Cada año la Universidad Médica de Fukushima estudia la incidencia de cáncer de tiroides en distintos municipios y, a finales del pasado mes de diciembre, se detectaron 16 nuevos casos confirmados en Koriyama, lo cual eleva a 115 la cifra total de niños afectados. Estos enfermos tenían edades comprendidas entre los seis y los 18 años cuando sucedió la catástrofe.

Así lo comunicaron el pasado 15 de febrero la universidad y el propio Gobierno regional de la prefectura de Fukushima, en una conferencia pública convocada por el Comité de Estudio de Salud de la prefectura para presentar los resultados de los últimos análisis. Sin embargo, las autoridades rechazan un vínculo entre el accidente nuclear y la incidencia de cáncer. De hecho, Hokuto Hoshi, presidente del Comité, aseguró tras presentar los datos del informe que «en estos momentos es impensable relacionar la radiación con los casos de cáncer de tiroides».
A la conferencia del pasado 15 de febrero, asistieron unas 60 familias afectadas, pero, una vez más, se sintieron ninguneadas por las autoridades. «Durante la conferencia, a las madres de Fukushima no se nos permitió plantear ni una sola pregunta a los médicos; solamente gozaron de ese derecho los principales medios de comunicación de Japón afines al Gobierno. ¡El Gobierno y los medios japoneses nos ignoran y nos humillan!», exclamó absolutamente indignada tras la conferencia Sachiko Sato, de 64 años, madre de cinco hijos y residente en Fukushima.
Tras el accidente, Sachiko decidió evacuar a sus hijos, a excepción del mayor, de 25 años, a la prefectura de Yamagata, a 160 kilómetros de Fukushima. Hasta el 11 de marzo vivía en una granja orgánica auto suficiente de Kawamata, una zona de montaña a 40 kilómetros. Pero, debido al miedo a la radiactividad, la dejó y ahora dirige una ONG dedicada a personas con minusvalías psíquicas en la misma ciudad.

El desamparo de las madres

Un pediatra explora a un niño para comprobar si sufre cáncer de tiroides. MAKIKO SEGAWA
El desamparo de las madres de Fukushima es total, ya que las autoridades nunca han escuchado sus voces y oficialmente las consideran inexistentes o irrelevantes. «Su situación es extraordinariamente abrumadora. Les hacen creer que nadie les ayudará», se lamenta el pastor Kawakami, quien empezó a dar apoyo a estas mujeres seis meses después de la catástrofe, en septiembre de 2011. «He llegado a escuchar a un alto cargo del Gobierno local recriminarle muy enfadado a una de estas mujeres con estas palabras: '¡A tu hijo le ha vencido la radiación porque tú, su madre, te preocupas demasiado!'».
La ciudad de Koriyama es un importante centro de negocios de la región, con unos 340.000 habitantes en la actualidad. La buena evolución del sector químico de los últimos cinco años y la fanfarria oficial de la «Campaña de reconstrucción de Fukushima» impulsada por el Gobierno han hecho que, desde febrero de 2015, regresaran a la ciudad unos 6.600 habitantes. También es la ciudad que alberga la mayor cantidad de gente enviada por las empresas desde Tokio, porque aquí se concentran muchas fábricas y delegaciones de las principales empresas japonesas. El tren bala, o Shinkansen, apenas tarda una hora en llegar desde la estación central de Tokio. A simple vista no hay nada que la distinga de otras ciudades del área metropolitana de Tokio, con sus edificios modernos, sus tiendas vanguardistas y sus grandes avenidas. Ante la visión de la ciudad, a todo el mundo se le olvida la radiactividad y el hecho importante de que es la ciudad japonesa con mayor incidencia de cáncer de tiroides.
El día que visitamos Koriyama, el titular de portada del viernes del periódico local, el Fukushima Minpo, rezaba: «Sonríe ante el florecimiento de Fukushima». En artículos de dos páginas se daba información sobre todo tipo de actividades relacionadas con la alimentación y el mundo gourmet de todas las ciudades de la prefectura. Sobre Koriyama decía: «Festival del florecimiento pleno de la deliciosa ciudad de Koriyama».
«¡Este artículo no tiene perdón! ¡Es inaceptable!», denunciaba furiosa Tokiko Noguchi, una madre de 51 años a cuyo hijo mayor, que ahora tiene 11 años, se le cayó todo el pelo al principio del desastre nuclear. Pero el hecho es que la mayor parte de los medios de comunicación japoneses defienden la versión oficial del Gobierno, según la cual no se ha demostrado ningún vínculo entre la elevada incidencia de cáncer y la catástrofe nuclear.

El extraño suicidio de un periodista

Uno de los pocos periodistas japoneses que sí intentó investigar la verdad sobre los niños afectados por el desastre de Fukushima fue Maki Iwaji, de la cadena de televisión Asahi. Su trabajo, sin embargo, fue interrumpido tras su muerte, supuestamente por suicidio al inhalar humo de carbón en su casa. Maki fue el primer periodista de la televisión japonesa que consiguió emitir un vídeo de una entrevista con una madre cuyos hijos tenían cáncer de tiroides. Las madres de la ciudad de Koriyama, como Tokiko, recuerdan con cariño a Maki por su carácter cálido y sincero: «Era un periodista brillante, cálido, honesto y un hombre encantador. Estaba intentando identificar a un niño con cáncer de tiroides que entonces tenía seis años, hablando con la junta directiva de su colegio y visitando el propio centro escolar. Pero me dijo que los directivos del colegio negaron su existencia con la excusa de que 'No tenemos ningún niño que haya sido operado de amígdalas'».
Muchas de las madres que acuden a la ONG del pastor Kawakami tienen empleos a tiempo parcial o son amas de casa. A diario van a comprar verduras, agua y arroz de fuera de Fukushima por miedo a la radiactividad, e invierten una cantidad enorme de energía para afrontar las críticas que lanzan contra ellas sus vecinos e incluso sus propias familias. Hay que tener en cuenta que las escuelas de Fukushima están empezando a consumir verduras y arroz de la región con el eslogan de «Comamos comida local»
Pero cuanto más intensamente se dedican las madres a defender a sus hijos, mayor presión y rechazo han de soportar, especialmente de sus maridos y parientes más cercanos. De hecho, la mayoría de estas mujeres confiesa que la relación de pareja con sus maridos ha empeorado; cuanto más hablan de sus miedos y preocupaciones, más aumentan las fricciones con sus cónyuges.

Conflictos matrimoniales
Manifestación en Tokio contra la inacción del Gobierno en la protección de los niños afectados por el desastre, el pasado 5 de marzo. AFP
«Mi marido no me ayuda. Es el tipo de hombre que cree y cumple a ciegas lo que dicen el Gobierno y los medios de comunicación japoneses. No importa con qué intensidad intenten convencerle los demás con hechos, no cree ni lo que él mismo ve y comprende con sus cinco sentidos. Es tan duro, tan tozudo. Envidio a mi amiga que se pudo marchar junto con su marido. Su marido entiende el miedo de su mujer y aceptó emigrar, aunque se acabasen de comprar un piso nuevo en la ciudad», se queja Yuko Muroi, de 41 años.
No sólo Yuko, sino casi todas las demás madres también explicaban al pastor entre sollozos el deterioro de la relación con sus maridos a causa del conflicto sobre cómo tratar a los niños en las zonas como Koriyama, afectadas por la radiactividad.
«He sido testigo de muchos, muchos casos de parejas que tienen gran cantidad de problemas matrimoniales desde el desastre. Parece que existe una gran diferencia mental entre maridos y mujeres. Algunos de ellos incluso han acabado en divorcio», relata Kawakami con ojos tristes.«Como ejemplo de esto último», recuerda el pastor, «hace poco una de estas mujeres me dijo: 'Pastor, finalmente he tomado la decisión de divorciarme a causa de los comentarios de mi marido'. Me dijo que su esposo, incluso teniendo ante sus ojos a su hijo con una hemorragia nasal tan intensa que perdió el conocimiento y cayó al suelo, le dijo 'Nada, nada, no es a causa de la 
radiactividad'».
Pero muchas de las madres optan por quedarse con sus maridos porque no se atreven a divorciarse, a pesar de que temen por la salud de sus hijos. Yuko, que tiene una niña de ocho años con problemas de desarrollo, nunca olvidará lo que le dijo su esposo cuando ella le manifestó su deseo de irse a vivir a otra ciudad después de la explosión de Fukushima: «Si quieres, márchate, vete tú sola, la niña se queda aquí». Con lágrimas en los ojos, Yuko admite que, cinco años después, ha abandonado la idea de cambiar de ciudad y asegura: «Si pudiera divorciarme, lo haría. Pero no puedo, si me mudo a un lugar extraño, sola con mi hija disminuida, no creo que pudiera sobrevivir».
Ni el Gobierno ni la compañía Tepco, responsable de la central de Fukushima, ofrecen ningún tipo de indemnización a las mujeres que quieren marcharse de la zona, porque no existe ningún daño por radiactividad obvio y visible como en las poblaciones situadas en el círculo de 20 kilómetros de la planta accidentada. Las madres de Fukushima no tienen nada en lo que apoyarse, salvo la pequeña ayuda que les ofrecen los grupos de voluntarios como Kawakami. «Hoy en día", se lamenta el pastor, "no importa la cantidad de ruido que hagan estas pobres mujeres. Por mucho que griten 'a mi hijo le sangra la nariz', la gente las ignora, diciendo: '¿Y qué?'»
Fuente: El Mundo. España.                                                           http://www.elmundo.es/ciencia/2016/03/07/56dc7dc346163f13128b459b.html